martes, julio 14, 2009

Diarios de Motocicleta #9: La Batcueva

La última escapada en moto que he hecho ha sido por la península de Izu, one more time. Aunque me la sé casi de memoria, me sigue encandilando, y ésta vez iba con el objetivo de econtrar una cueva en la playa al sur de Shimoda, de la que había oido hablar.

De camino hice una parada en Atami para ver que el castillo sigue en el mismo sitio ;P, y admirar las vistas de la bahía desde lo alto:

Castillo de Atami

Bahía de Atami vista desde el Castillo

Llegué a la playa donde estaba la Batcueva cuando ya estaba anocheciendo:




Me metí dentro de la cueva con una linternita que tenía y acojonaba un poco, porque aunque la entrada es un poco estrecha, es bastante grande por dentro, y estaba más oscuro que el sobaco de un grillo. Pensé que era mejor salir, ultimar los preparativos del alojamiento y ya le echaría un ojo por la mañana.

Al lado de la Batcueva había otra cueva más pequeña, que fue donde decidí montar la tienda de campaña para hacer noche. Como todavía no era muy tarde se me ocurrió ir primero a buscar un onsen (baños de aguas termales) para relajarme un poco antes de cenar.

Cual fue mi sorpresa al volver a donde había aparcado la moto...

Me pareció ver un lindo gatito


Y sí, se subió encima de la moto y se quedó tan pancho, que si le dejo se duerme en el asiento. Ahh, y la psp que llevo encima del tanque de la moto no es para jugar mientras conduzco... que ya me lo habéis dicho varios, es que tiene GPS, para no perderme mucho ;)

Después de invitar al michino a bajarse, fui en busca de un onsen, y para mi sorpresa encontré uno muy chulo:


Como era a última hora, estaba yo sólo, así que pude sacar algunas fotos dentro con la cámara:




Después del relajante baño, me subí en Kuro-chan, y fui a buscar un sitio para cenar:


Encontré un restaurante familiar, y los dueños muy majetes me recomendaron un plato típico de la zona. Como no podía ser de otra forma era sashimi a go-go. Mmm

¡Qué bueno estaba el kanpachi!

Luego paré en un konbini a comprar el desayuno para el día siguiente, y fui a la playa donde monté la tienda en la segunda cueva. Y a dormir hasta la mañana siguiente:




Esto es lo que se veía desde la tienda cuando me desperté. Desayuné y me di un paseo por la playa:







Volví a la Batcueva, pero no pude entrar porque aunque en la foto no se ve, la marea tapaba la entrada. Los lados eran paredes de roca bastante altas:

Entrada a la Batcueva

Tendré que volver otra vez para explorarla bien. Recogí la tienda, me subí en la moto y seguí bordeando la península hasta los acantilados de Irozaki:


Oruga que me encontré en uno de los miradores de los acantilados.

Despúes volví por la mítica ruta 414 del puente que hace looping, y paré one more time en las 7 cascadas y en Odaru Onsen:




Y antes de emprender el regreso a Tokio, comida típica de la zona; soba de wasabi con tororo:


Wasabi natural, que te rallas tu mismo

Wasabi soba, mmmm

Distancia recorrida: 365 Kms.
Carreteras: 1, 135, 136, 16, 414.

10 comentarios:

coppel dijo...

!Que Maravilla!

Ricardo dijo...

Pero cómo molas cacho de Adrián! Me encanta esta nueva aventura. Eres un molongui, despertándote con vistas y sin un Guardia Civil poniéndote un multaco por acampador libertino. Allí puedes ponerte la tienda de campaña dónde quieras (sin dobles lecturas)?

Ric.

aDrIaN dijo...

No estoy muy seguro de las normas Japonesas sobre acampada... así que sigo las normas Adrián:

1) Si preguntas, en Japón te van a decir que no. Conclusión: no preguntes (si puedes acampar, en este caso).

2) Pon la tienda tarde y vete temprano, casi antes de que pongan las calles o la playa en su caso. Así seguro que molestas lo menos posible.

3) Cuando te vayas recoge todo y déjalo como mínimo como si no hubieses pasado por ahí, y si puedes, recoge algo más, dejándolo mejor de como estaba. Esta la asimilé de los Scouts ^_^

Hasta ahora con estas sencillas normas y un poco de sentido común nunca he tenido ningún problema (cruzo los dedos...).

Me alegro que os guste el reportaje! Un abrazo!

Anónimo dijo...

Me ha gustado mucho el reportaje, pero me has tenido en vilo hasta que he llegado al final feliz. Mi preocupación era que hubieras puesto la tienda en marea baja y al dia siguiente te encontraras aislado en la cueva o algo peor. Perdona mi desconfianza, ya he visto que tuviste en cuenta la marea.
SIT

Ricardo dijo...

Es verdad, la próxima vez lleva una tienda hinchable por si las mareas. A ver si te van a llevar los vientos hasta Benidorm!

Eres un crack de las Adrinormas.

Ric.

Fernando dijo...

Así me gusta, crónica de viajes, no tanta pollada de cocacolas sabor a lechuga frita.

aDrIaN dijo...

Jaja, hombre tiene que haber un poco de todo. Pero estoy de acuerdo contigo, los diarios de motocicleta son de mis entradas preferidas. Es como si al escribir la entrada fuese haciendo el viaje otra vez.

enrik dijo...

Buenas Chico,

Ya voy leyendo de tu vida en el diario, de lo que no leo es del curro. ¿Que ha pasado al final con eso?

Enviame un email o algo

Nabrazo

Anónimo dijo...

Como te lo curras ADrián, bravo!
A ver si este finde largo podemos hacer, aunque sea, una cuarta parte de eso. Que asco es ser una rajada de la vida pa lo de ir en moto... hehe
Un abrazo y te debemos una birra, por lo menos. Te llamamos pronto y si te hace, nos vemos.
un besako
guille y nerea

aDrIaN dijo...

Buenas! aprovechad y darle caña a jamonera, que vea un poco de naturaleza :) A la vuelta nos tomamos algo. Nabraaazo!